Hace más de 2500 años, el emperador de la dinastía
Qin decidió proteger a las provincias del norte de China
de las frecuentes invasiones bárbaras. Así que mandó
construir una impresionante serie de muros defensivos que se prolongarían
a lo largo de 6000 kilómetros: la llamaron Chang Cheng,
la Gran Muralla China.
Los
jugadores se ponen en la piel de los oficiales chinos a cargo
de la construcción de la muralla. Los tableros del juego
están divididos en dos partes: las provincias chinas y
los territorios mongoles.
Chang Cheng es un ligero juego de estrategia
de mayorías en el que los jugadores ganan puntos cada vez
que protegen y tienen la mayoría en una provincia china
y, al final del juego pierde puntos si tiene la mayoría
en los territorios mongoles opuestos. Los jugadores tienen distintos
tipos de bloques de muralla y cartas especiales que les permiten
influir sobre otros jugadores y las mayorías. Las reglas
son muy sencillas pero el juego puede jugarse con mucha profundidad.