El
joven Imperio Romano necesita un gran número de cosas, pero
sobre todo las grandes ciudades requieren agua potable. Aquí
los jugadores tienen que hacer de constructores. Con ayuda de experimentados
maestros de obras y de infatigables obreros, se construyen extraordinarias
tuberías: los acueductos romanos.
Los
más largos acueductos serán los que reciban mayor
admiración. Por ello hay que construir hábilmente
para conseguir los mayores honores y salir ganador de este juego.
Finalista
en 2006 en los Premios "Spiel des Jahres" en Alemania.
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